Fuet, jamón, chorizo… ¡¿de pescado?!
Sí, sí, has leído bien. En el último episodio de “Un restaurant caníbal a Berlín” hemos estado hablando sobre los embutidos de pescado.
Estas elaboraciones están hechas de pescado y otros ingredientes, como especias o hierbas aromáticas, y pasan por procesos que hacen que duren más tiempo, cosa que permite disfrutar del pescado sin tener que consumirlo al momento.
¿Innovación?
Aunque estos procedimientos han ganado fama recientemente, no son una cosa novedosa. Durante siglos, el pescado se ha procesado de varias maneras —salados, fermentados o curados— para que se pudiera conservar sin necesidad de neveras. En las barcas de los pescadores esto siempre ha estado muy presente. El pescado conservado en forma de embutido es, por varias razones, una propuesta muy interesante.
El objetivo: descubrir sabores y aprovechar el pescado al máximo
Para empezar, sirve para destapar sabores y extraer al máximo el gusto del pescado. Los productos obtenidos son deliciosos, similares a los que están hechos con carne, pero con menos grasas y más saludables.
Por otro lado, su existencia implica menos desperdicio. Si del cerdo se aprovecha todo, ¿por qué no del pescado? Para hacer los embutidos de pescado se aprovechan las partes del pescado que no se usan en las elaboraciones más tradicionales o, también, se usan pescados menos conocidos.
El pescado, ¡de las lonjas catalanas!
Eso sí, para nosotras estas preparaciones no tienen sentido si se hacen con pescado de procedencia desconocida. En nuestras costas hay suficiente pescado para poder hacerlo con especies locales y de temporada, si para elaborar el embutido no las utilizamos, ¿cómo podemos garantizar que el producto obtenido será sostenible y de calidad?
Si quieres escucharnos hablar de estos maravillosos embutidos, del pescado de temporada, de la semana de la lengua catalana en 3Cat y mucho más, haz clic aquí: Nuevo episodip de “Un restaurant caníbal a Berlín” (en catalán)



